martes, 13 de febrero de 2018

Ejercicios de sobrevivencia


La mentira de la mañana no tiene el mismo tono que la de la tarde. De hecho la mentira de la mañana se viste usualmente de blanco. Hija de los quebrantos nocturnos, prefiere confundirse en un acto de pureza. En cambio, la mentira de la tarde se asoma tornasolada, recuerda al mar y sus vestigios. Algunos comentan que su tono cambia de acuerdo al recipiente, que solo la cualidad de tornasol se mantiene. Durante la fracción de segundos que media entre la emisión de la mentira vespertina y al ser recibida como verdad aún no refutada relampaguea y cobra la textura obscura del abismo.

jueves, 25 de enero de 2018

Moto

                             
Inhalar Exhalar
Inhalar Exhalar
Inhalar Exhalar
Inhalar Exhalar
              Inhalar Exhalar
                     Inhalar Exhalar
El placer de la respiración profunda
Al alcance de la mano, dondequiera
Que una va
Sin pausa
 Sin testigos
En cualquier parte
 A cualquier hora
Compartir si se desea
Decir adiós
El mundo no importa
  ¿Qué más se puede pedir
A un cenicero montado
        En el manubrio de tu moto?

viernes, 8 de diciembre de 2017

Quizás, quizás, quizás

                                              

Mi papá me coge
Mi hermano me manosea
Mi primo me lame
El vecino me toca

Y así pasan los días y yo desesperando

Estas perdiendo el tiempo
Pensando, pensando
Por lo que mas tu quieras
Hasta cuándo, hasta cuándo

viernes, 24 de noviembre de 2017



Vivo las reglas desde que recuerdo. No abrir la puerta. Pensé tatuármelas en el vientre. No atender el teléfono. Descarté esa idea al instante. Vestir siempre igual. No puedo arriesgarme a ser detectada. Usar pañoleta, pero no miriñaque. Sólo una vez fallé. Evitar las esquinas, los bares cercanos y la estación de tren. Fue en abril, ese mes de poca monta. Me presenté al bar según lo acordado, pedí café. Tal vez dudé y el olor me denunció. No usar tarjeta de crédito, manejarse solo al contado. La moza me miró un instante más de lo esperado. Atiné a pedir la cuenta y salí a la calle. Mientras tanto entraron al bar y se llevaron a todos. Comer sólo en las terminales. Me han dicho que nadie ha vuelto

lunes, 16 de octubre de 2017

Kukulele


Kukulelele kukulele llévame, llévame 

La pieza no se abre

Me han cerrado las ventanas

Kukulele kukelele llévame, llévame

Los sueños se desvanacen

La luz envenena

Kukulele kukulele llévame, llévame

viernes, 15 de septiembre de 2017

Terminal


Primero mi prima, luego mi hermana mayor, hoy Mamá 
Cada vuelta, un abrazo escueto y caramelos. Abuela murmura:
No vaya que a llorar enfrente de la criatura.

miércoles, 16 de agosto de 2017

hoy

Mi casa se demorona mientras me cuelo por las esquinas. Las arañas me siguen de lejos, aún no se atreven. Sonrío, ya les llegará su tiempo.