lunes, 26 de diciembre de 2011

Susurros


 Papa se va al campo por mucho tiempo. Dormimos con Mama y nos pegamos a su falda dia y noche. Ella se nos vuelve sonambula y tomamos turnos para seguirla. Una vez la encontramos en el cementerio acostada sobre una loza, otra vez estaba a punto de entrar al arroyo que pasa por nuestra casa. Susurra despacio y nos invaden los grillos.





lunes, 19 de diciembre de 2011

Plaza



En la Plaza estan las chiperas, los betuneros, los que venden mosto, las viandantes, los que recien arriban del campo. Nos sentamos antes de llegar a casa. Momento de paz, oramos por las tormentas, el fuego, las inundaciones, las siete plagas, el fin del mundo. Compramos una chipa entre todos. Ayer encontramos una billetera en el bus. La llevamos a casa. Mama y la abuela descargaron hasta el ultimo centimo y tiraron el resto. Nos miraron un segundo y dijeron mejor les damos unos guaranies para que se callen. La Biblia de casa viene corriendo y se suelta en cascadas. Nosotros aceptamos y algo requiebra en el horizonte. Nos vamos a dormir, temprano a la escuela y a la vuelta nos sentamos en la Plaza. Las chiperas, los betuneros, los que venden mosto, los viandantes, los recien llegados del campo.





lunes, 12 de diciembre de 2011


Tiritamos, no hay comida. Papa aposto a los caballos y hoy se llevaron hasta los cubiertos. Mama abre su libreta de almacen y recita nuestras deudas al ritmo del Rosario. Nos vamos a casa de tio C. El tiene sus ideas como podemos ganar la vida.



lunes, 5 de diciembre de 2011

Hora


 
 La siesta es sagrada. Solo el sonido del heladero se permite. Nosotros salimos de puntillas, el barrio es nuestro. Subimos las escaleras del edificio a la vuelta de la esquina. Espantamos a los gatos, nos insinuamos a la vecina. Tocamos todos los timbres, y nos persiguen sin aliento. A la hora nona volvemos a la casa. El revenque nos espera, alguien nos ha visto y en este lugar todo se sabe. Nuestras rodillas se hincan sobre sal y maiz, para que no se nos olvide. Aprendemos las reglas del juego.







lunes, 28 de noviembre de 2011

En el mundo estaba, y el mundo fué hecho por él

 


De su mirada no escapamos. A veces, nos acurrucamos bajos las sombras de los muros, otras en las entrañas del cementerio. No se respira, se suspira. No se habla, se mira. Vamos al parque, hombres solitarios se acercan, de vuelta marchamos. Las puertas se cierran, de noche los soldados rondan. En la libreta del almacen Mama anota todo lo que gasta en nosotros. Nuestra deuda es infinita.



lunes, 21 de noviembre de 2011





Al señor no le gusta luego la carne muy cocinada. Morena por fuera, jugosa por dentro, la cerveza bien helada, la chipa guazu bien calentita, eso lo que quiere. La señora sufre ko tanto de los nervios. Linda era con sus manos largas tocando el piano cuando el señor no estaba (no le gusta que toque el piano, demasiado barullo dice). Nos trata con consideracion, pero nomas cree que robamos todo y entonces la heladera tiene candado toodo el dia. Podes pio creer? Eso si, no nos grita nunca y tenemos nuestra pieza para nosotras, y la puerta tiene llave. No es como su vecina que cuando extravio su mantel le culpo todo a su cocinera y le mando al Buen Pastor para ñande corregirle, pero primero le llevo a la comisaria para que reciba castigo. La vecina ko es ñaña de primera categoria, tiene su guardaespalda y cada semana recibe avio del ejercito: galleta cuartel, harina, arroz, aceite, fideo, yerba mate y compañia. Tiene visita cada sabado a la tarde y ya tiene tres hijos: dos nenas y un nene. A la bartola nomas andan a veces.




lunes, 14 de noviembre de 2011