lunes, 20 de febrero de 2012

cenizas

Los miercoles de cenizas nos vamos temprano a la iglesia. Abuela nos lleva bañados y trenzados, pique blanco de punta pertigo, cabello tipo betun y zapatos desaforados de tanto lustre. Hemos aprendido el Padre Nuestro mejor que nuestro apellido. Quiere llevarnos al Pai, y nos dice que por ahi tenemos el privilegio de sentarnos en su regazo. A nosotros no nos gusta el Pai porque demasiado catinga tiene. Le rezamos a la Virgen para que le enferme de cama. La misa es interminable, nos distraemos con los lejanos ecos de las aves. Abuela se retoba mucho cuando nos pilla. Nosotros queremos ser buenos pero siempre nos sale todo atravesado.



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