lunes, 25 de junio de 2012

Espera






Los emisarios han salido de ronda. Visitan nuestra escuela, y ahí  brillante delicada se reclina nuestra hermana. Transparente, cruza el camino y los emisarios la rodean, se escabulle la siguen acorralada se refugia en un árbol de mango.



Pide a los dioses una pausa una esperanza un instante. Los cielos se enjutan lagrimas sudores lluvia los grillos las ranas los perros las cigarras el mercado. Papa esta al pie del arbol suplica, cuando al fin nuestra hermana desciende, la arrastra de los pelos, malagradecida, paranada, llena de ínfulas como tu madre, aquí se hace lo que mando yo, 









Los emisarios aguardan pacientes en el coche. Nuestra hermana camina cabeza alta mirada en el horizonte. Una vez mas nos deja.






Tres días después la encontramos en nuestro patio. Hoy, nuestra hermana no habla. Los dioses contemplan indiferentes, nuestra hermana entierra sus juguetes, la merienda nos espera.

lunes, 18 de junio de 2012

de nuestra hermana






Ese día me derrumbo,
el universo de mis huesos desechos
la piel quemada nada queda
todo muere no quiero acordarme.
hundida en el sol negro
vacía de signo
sin controversia
tersa de agua roja de sangre
que la maquina del tiempo aparezca

la nada surca

lunes, 11 de junio de 2012

Pristino


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Desfilamos orgullosos en prístinos uniformes recien planchados jabón de coco almidón el cabello peinado la cara lavada surge el patriotismo no miramos no vemos no observamos sumergidos en vapores de una historia trágica nos situamos en el desfile por un momento no existen los Emisarios no existen la visitas a la medianoche a nuestra hermana somos jóvenes nos decimos no recordaremos sobrevivimos nuestra hermana nos mira con ojos lejanos mama le ha dicho que su sacrificio es por la familia mama se va ahora a Buenos Aires dos veces por mes a Papa se le obedece su voz retumba en la casa esta siempre nervioso hoy se levanto a la una de la mañana para hacer la cola que espera saludar a Nuestro Gran Líder


lunes, 4 de junio de 2012

vera




nos vamos a la plaza de arena y hormigas a la vera nos aposentamos vemos pasar el tranvia los viandantes los canillitas se sientan los patrones terere en mano el carro de mosto desvaria la mano pocovi se arrosca en nuestras bolsas no decimos nada nosotros pensamos en amarillo las bandas nos ofrecen cocido miramos siempre al frente nada nos llega nuestros cuerpos yacen frios ya no somos sus
dueños