lunes, 23 de julio de 2012

Cuatro de la mañana




A las cuatro de la mañana se desperto con los chillidos de la criatura otra vez hambrienta arrugada y temblando hecha un bolillo de rabia en la cuna el llanto persistio todo el dia la siguio en la vereda bajo la penumbra de cabo a rabo la tuvo en sus brazos le canto canciones le dio de comer la enzuzo la zangoloteo la llevo arriba descendio las escaleras la mecio horas el chillido persiste se tapo los oidos asi siguio tiempo tras tiempo se paseo consulto le dio tė de amapolas valeriana le saco al desierto la sumergio en agua bendita le oro a la Virgen se confeso de todos sus pecados lloro en las esquinas al ritmo de la criatura dia y noche

a la medianoche envolvio a la criatura en restos de sabanas viejas le apreto fuerte y se despidio






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