lunes, 29 de octubre de 2012

Yerba

 








La sequía duró veinte años. La gente, al principio, creyó que era pasajero nomas. Pasó el tiempo, y la desesperación y el hambre cundió por la campaña. Se huyo a las ciudades, a los paises vecinos. La frontera se cerro, las ciudades erigieron muros gigantescos, nunca supimos cuantos murieron de hambre y cuantos masacrados en las fronteras.



Nosotros viviamos a la orilla del gran río, rodeados de los últimos montes que quedaban antes de que la lluvia desapareciera del país. Vimos morir a los montes, muñones retorcidos de un verde ayer era todo lo que sobrevivio.


La primera lluvia nos asusto, tanto no la esperabamos. Llovio diez dias y ceso tan abrupta como comenzo. Recogimos las aguas en todas las palanganas, latas, vasos y platos que aun teniamos.

Durante el primer año llovia diez dias y paraba otro tanto. El monte volvio, pero no era el mismo.

lunes, 22 de octubre de 2012

piel



La piel se contrae, las casas se vuelven ruinas, la vieja ciudad desaparece, las memorias solo viven durante el dia, mañana seran otras y sabemos que no tenemos historia desde que todos murieron hace ya un siglo
 El abuelo murmura acerca de caminos apilados de cadaveres, hambre, y campos devastados, todo por culpa de la guerra, nosotros jugamos.

lunes, 15 de octubre de 2012

p



La mala noche es mi compañera dice mi hermana
  
El bochorno asedia, se soporta el Viento del Norte 
 
Bienaventurados los pobres de espíritu por que de ellos será la tierra
 
resuena el Pai en la misa del Gallo Bajo su sotana se esconde su teyuruguai 
 
Llueve y sale el sol, se casa la bruja. 
 
 Que llueva que llueva la vieja esta en la cueva los 
pajaritos cantan la vieja se levanta que llueva que llueva
 
 los emisarios vienen nuestra madre se levanta 
 





lunes, 8 de octubre de 2012

Roba























Es que no me entendes, no ves que tengo,que salir de aquí...
Así se quejaba nuestra hermana frente al espejo, 
nosotros la mirábamos y no sabíamos que decirle, 
jugábamos con nuestros juguetes, corríamos por el patio y le remedábamos a la muchacha. 
Nuestra hermana nos contemplaba y se sentaba frente al piano a llorar, 
a veces se escondía en el ropero, otras salía a caminar a la siesta. 
Mama nos advertía que no había que salir al  mediodía, que se robaban a los niños. 
Nuestra hermana se reía nomas.

lunes, 1 de octubre de 2012

pildoras









Abrimos el cajón. Un batallón de botellines pasa al frente. 
Valium, diazepan, anfetaminas, diuréticos, píldoras azules, verde pálido, naranja, amarillo. Arco iris.
 La historia se recorta, se insinúa, se respira. El calor se alza de a hora. 
Sentados, las contamos una a una. Ella yace oliendo a roca. No nos deja acercarnos, seguimos contando.
 Ella nos advierte contra los ladrones, los sinvergüenzas, los dejados, los haraganes, los comunistas.
 Prometemos de todo, pero ella no oye.