lunes, 1 de abril de 2013

Lavamos

 

Lavamos los platos sin chistar, toda la familia vino a comer desde la Abuela hasta los primos del interior. Papa se sintió generoso y le dijo a Mama que se preparara. Durante una semana estuvimos cocinando, al final ya ni ganas de comer teníamos. Papa se paseaba orondo, orgulloso de poder demostrar tanta generosidad y de que vieran que bien andaba por el mundo. Ya aprenderían a respetarle. Las tías pedían trabajo para los,hijos díscolos, y enseñaban los primores de las hijas en edad de merecer. Nosotros mientras tanto ayudando en la cocina.

 

 

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