martes, 17 de septiembre de 2013

Madrugada

Madrugada. Se levanta a tomar agua, tropieza con el cántaro en la obscuridad, siente el líquido frio en sus pies. Bálsamo de hora cálida. No llueve, la humedad trepa las paredes, la ropa pegajosa, el malhumor irresistible. Le da un sopapo a la chiquilina, frustrada de calor.

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario