domingo, 16 de noviembre de 2014

Que...






¡Qué aseguren las puertas!

Grita nuestra hermana desde su cuarto hace dos días que yace cuasi-inerte en su lecho a la mañana temprano manda a la muchacha a comprar todos los diarios y revistas las apila en cada esquina de la cama llora entre las ocho y las ocho y media no comprende su desesperación nos dice que sus ojos son de piedra que su vientre no existe nuestra madre reza el rosario cada tarde y ruega a las vecinas que hagan lo mismo papa se impacienta y cada tanto le vapulea a nuestra hermana a cintarazos tiene su colección de cincuenta cintos le llama a la cocinera para que elija cual va usar ella elije cerrando los ojos y después se santigua nuestra hermana mira al techo y el sonido seco de la correa no hace mella a quien es una estatua exclama a los cuatro vientos mientras solitarias lineas rojas ruedan por su piel cuesta abajo mama le dice que no se sobrepase porque tenemos que vivir y los Emisarios vienen una vez al mes

No hay comentarios:

Publicar un comentario