jueves, 10 de diciembre de 2015

Solaz de la canicula



Que se disuelvan las sombras, arguye nuestra hermana desde el balcón.
El horizonte no existe es una invención maldita-nuestra hermana se retuerce, aprieta su barriga, jura venganza a media voz Papá avanza.
Su sombra cubre a nuestra hermana, posa su mano sobre los labios penantes, rojos, siente que le imploran.
Mama viene con la palangana, lava los restos del atardecer. Nuestra hermana se mece y murmura una vez mas el horizonte no existe

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