Historias Lentas II





La piel arde
Las lágrimas arremolinadas se deslizan.



No sabe para donde va , la siesta cubre de silencio el barrio, bajo la sombra de los arboles se cobija de tanto en tanto, en el rio ve pasar la vida



Hace tiempo que no vamos a casa de la Abuela. Su patio esta cubierto de enredaderas, ella se pasa en la mecedora contando los amaneceres






el yuyal se mece, suspiramos, la niña baja sin temor nosotros solo miramos al cielo




Plancha bien que sino paliza te via dar, mirame-bofetada- y no quiero oír ningún chillido.




murmuran las paredes, oyen los vecinos, aullamos, nos desollan dice nuestra hermana y sigue caminando los arboles la cobijan a veces otras nuestra abuela la acompanha






Nuestra hermana desconsolada, a su único amigo lo mataron de un balazo, le han dicho que fue bala perdida, pero nuestra hermana le culpa a los Emisarios. Nuestro Gran Lider no tolera competencia.




A la Abuela le gustaban la rumba y los perifollos.
 Nunca salía de casa sin colorete en las mejillas y los labios.
 El pelo renegrido había visto mejores días.






No se lo nombra, se lo escucha, se lo siente, se lo mira, se lo toca a veces, no es nada no es nadie murmuran las viejas.
Sana que te sana, ponele una curita no es nada, no es nada, así  nomas son las cosas.








Porque no hay zapato que le calce, Papa mando a nuestra hermana menor al Buen Pastor. Asi ha de valorar lo que se le da. No hay nada gratis en esta vida.

Mama extraña a su nenita, nosotros nos vamos al patio, con el sol y los mangos.

Papa en la hamaca toma su terere, espanta a las moscas de cuando en vez, cuando llega la tarde se marcha al bar.





En un rincón de la casa, ella ulula, retuerce, constriñe el azar, desperdiga lamentos, canciones, rituales- las entrañas vertidas (que lo pario)






Cada tarde va al colegio saltando el raudal de mierda que sale del matadero.






Me despido de vos nomas, no le vaya que decir nada a ella. No voy a volver y no quiero que se enferme. Mucho ya pensé, y no hay más remedio. Cuando este asentada te via mandar una esquela, a ver si venís a verme. Prométeme nomas que no vas a decir ni mu. Demasiado bochinche arman, y yo te digo que necesito cuidar a mi bebe.





Ella hablo de la escalera de Jacob poblada de mariposas muertas,
 polillas desahuciadas,
 hojas que el viento ha dejado huérfanas,
 sombras debatidas
 pestilencias innombrables
  sondeos de lo imposible
 


No te quedes ándate  salí no vuelvas nunca olvídate somos un mal recuerdo ándate






No hay tu tía, cállate y déjame hablar, no puede ser pues (la cocina esta vacía, el carbón rojo, marmita de hierro, hierve el guiso). Mirame  te digo…(guiso,mesa, suelo)




La pared descascarada, una niña se mece en la silla, la mesa puesta, la plancha a carbón se desliza, ella mira hacia arriba, trozo de cielo azul, hace sus deberes, golpean la puerta, son los Emisarios, ella termina su deber, rejunta sus lápices y se marcha.





¿Lágrimas de que sirven? 
Deja que se resequen 
no les mires
 no le escuches
 piensa en el sol incandescente del mediodía.





¿Qué queres decir? No te entiendo, no sé qué pasa. Todo está en silencio y los vecinos no salen de su casa desde el miércoles pasado.

¿Qué queres decir? No te entiendo, no sé qué pasa. Todo está en silencio y los vecinos no salen de su casa desde el miércoles pasado.

¿Qué queres decir? No te entiendo, no sé qué pasa. Todo está en silencio y los vecinos no salen de su casa desde el miércoles pasado.






Música maestro a beber a coger a morir que el mundo se acaba llénelo de vino no se detenga



Llueve a cántaros el raudal turbulento detiene la ciudad nosotros vaciamos las botellas nada nos importa




Mama la encontró en su cama, acurrucada llorando. Le dijo que no le bajaba su periodo y siguió llorando despacio. Papa se puso contento. Nuestra hermana lee sobre yuyos.


Se entreabre la puerta, una mano se asoma, la voz retumba. Miramos pasmados ese paisaje azulado, rugoso, enjoyado, que nos manda salir y dejar la habitación a los mayores. Los Emisarios, impacientes, preguntan donde esta nuestra hermana. Ella se ha deslizado en la noche y no la podemos encontrar. El soldadito que la cuidaba esta en el calabozo. Papa esta nervioso.




No te olvides de mi, le ruega su chico-î. Nuestra hermana suspira y le regala el pañuelo que ella misma bordo en el Buen Pastor.


No pues no seas na asi dejame na un poco en paz, se lamenta nuestra hermana. Papa no reconoce su voz y sigue que te sigue unodos unodos unodos unodos unodos .


Nuestra hermana dice que también están las otras, pero que ella no se anima a juzgarlas aunque algunas de ellas se hayan vuelto ave de rapiña.





Veneramos el viento que se levanta enfurecido.



Vendrá el día en que todo esto sera olvido



El te, los bizcochos, la pasta frola, las tartas, las chipitas calientes, las masitas: se despliegan en formacion sobre el mantel immaculado. Nuestra hermana se sienta a conversar con la señora de la casa. Mientras tanto las cosas pasan y nadie quiere darse cuenta. No hay mirada. 



Lloooooraaa tooodooo el dia, no da mas gusto, no quiere ni jugar luego.

Nuestra hermana distante, inasible en su casa sin ventanas




A veces nos vamos a la Iglesia, cuando no hay nadie. Al pai no le gusta porque dice que pensar mucho es siempre augurio de problemas por venir, que mejor es vivir cada dia trabajando y durmiendo.



Así es Tia, ya perdí nomas todo. Mama me echo de casa, papa tiro a la basura mis cosas.


Masiado luego duele no se porque me hace esto, gime nuestra madre.


nuestra vecina tiene tv nos reunimos a la tarde a ver el barrio entero se sienta y nos pasamos a terere limpio nosotros preferimos el cine Estrella en el verano  la terraza el cielo estrellado y Godzilla entonces no existe el mundo nuestra hermana es otra vez nuestra hermana y los Emisarios desaparecen por un instante


desde que se fue Abuela no para de rezar lo ve por todas partes y no le deja en paz al abuelo.

Salí de aquí ahora mismo, raja antes de que venga de vuelta, gritaba nuestra hermana. Nosotros salimos a mirar. Era su chico-i de cuando era pendejita: el nunca se resigno a perderla a Nuestro Gran Líder  y siempre venia a eso de las ocho a gritar su nombre en el barrio. Los vecinos se hacían los tontos, como siempre. Papa salía con la escopeta, si estaba en casa. Mama se tapaba los oídos.


Nació sin padres, se crio entre yuyales y barrancos, termino en el orfelinato y de allí al Buen Pastor, donde aprendió a coser y bordar. Fue niñera, cocinera, mucama y hueso del hijo del señor.



El viento del sur barre las calles domingo a la tarde. 
La puerta apenas entreabierta, nos asomamos: el sol nos espera.


Tía B camina a tumbos, Mamá se ríe, Papá murmura tu familia es una vergüenza, por tu culpa nuestros hijos son unos inútiles, sino mirale a tu hija mayor que ni de puta sirve.


Anikena,
Repite E. una y otra vez.    Nosotros seguimos nomas sordos.  De la nada surge el balde de agua caliente          Los gritos despiertan al vecindario   El perro de los G. Ladra sin cesar


No te vayas pues a hacer la tonta le grita a nuestra hermana en la sala. Vos sabes bien que lo a mi me gusta, no te me hagas la retobada a esta altura del partido. Nuestra hermana se cobija en el silencio, se muerde los labios y prosigue. Nuestro Gran Líder esta enojado por su culpa y sabemos que después Papa le va a pasar la cuenta, en silencio rogamos su obediencia.

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